Llega la nueva generación del RockShox Flight Attendant

El nuevo sistema Rocks Shox Flight Attendant revolucionará el Cross Country de competición con la gestión electrónica e inalámbrica de las suspensiones a través de una tecnología que personaliza la experiencia y se adapta al estado de forma del ciclista.

El nuevo sistema Flight Attendant es uno de los lanzamientos más esperados del año. Después de meses viéndolo como prototipo en las bicicletas de competición de los mejores bikers del mundo, ha llegado el momento de conocer en profundidad cómo trabaja la revolucionaria suspensión electrónica de RockShox.

El sistema Flight Attendant no es nuevo como tal. RockShox lo lanzó por primera vez en 2021 como un completo sistema electrónico que gestionaba la compresión de la horquilla y el amortiguador con su funcionamiento inalámbrico como principal diferencia respecto a las propuestas electrónicas de Fox y Suntour.

Sin embargo, la segunda generación lleva esta tecnología uno o varios pasos más allá. Puesto que, si el primer Flight Attendant era específico para bicicletas gravity de largo recorrido, esta segunda generación ha sido desarrollada específicamente para bicicletas de Cross Country y con una clara apuesta por la máxima competición.

Las mejores y más sofisticadas bicicletas del mundo equiparán el nuevo Flight Attendant como parte de todo un ecosistema nutrido por SRAM y RockShox, como en la espectacular Specialized S-Works Epic 8, de la que ya puedes leer una prueba en Solo Bici y en nuestro canal de YouTube.

Para ilustrar la eficacia del Flight Attendant, comenzamos con un dato: 1.325. Es el número de cambios en la suspensión que experimentó la Scott Spark de Nino Schurter cuando el suizo se impuso en la Copa del Mundo de Lenzerheide, logrando el récord absoluto de victorias. 1.325 modificaciones autónomas en 90 minutos frente a las aproximadamente 300 de los ciclistas que no llevaban Flight Attendant y utilizaban bloqueo manual.

Y es que el nuevo sistema está destinado a mejorar el rendimiento, a ir más rápido. RockShox estima una mejora de un 1.8% en máxima competición respecto a un sistema manual. Puede parecer poco, pero en una carrera de Copa del Mundo se traduce en 96 segundos de diferencia. Un abismo.

El sistema como tal no varía respecto a la versión ya conocida. Se trata de una tecnología que gestiona la compresión de la horquilla y el amortiguador de modo electrónico, inalámbrico y automático. De hecho, los motores ubicados en las suspensiones no varían sus dimensiones.

La principal novedad está en el mayor registro y análisis de datos y, sobre todo, en el mayor aprendizaje de esta información para brindar una experiencia personalizada que aprende cuanto más se usa.

RockShox lo ha concebido como un completo ecosistema que convive con más elementos. Aunque lo mínimo imprescindible es contar con una horquilla y amortiguador equipados con el módulo motor más un sensor de cadencia, la experiencia más completa se produce con un potenciómetro SRAM, transmisión AXS y un mando AXS. Desde SRAM afirman que, en un futuro cercano, pude que la tija Reverb AXS esté incluida en la ecuación.

El sistema cuenta con una serie de sensores, más el trabajo de un algoritmo muy depurado para la toma de decisiones de las suspensiones. Además, con la vinculación al potenciómetro y a la transmisión, estas decisiones son más precisas que nunca, interpreta mejor el terreno y se adapta a las preferencias del rider.

Flight Attendant toma decisiones sobre la posición de las suspensiones cada 5 milisegundos. A modo de referencia, un parpadeo tarda de media entre 300 y 400 milisegundos, así que, en el tiempo de un parpadeo, el Flight Attendant ha tomado unas 80 decisiones. Y, a diferencia de lo que sucedía en la versión anterior, horquilla y amortiguador pueden trabajar por separado, optando una de ellas por el intermedio y otra abierta si el terreno lo requiere.

¿Cómo funciona?
Es importante tener en cuenta que trabaja sobre tres posiciones de compresión: abierto (open), bloqueado (lock) y la plataforma de pedaleo o (Pedal). Es por ello que será una tecnología muy útil en la nueva generación de bicicletas de Cross Country de 120 mm.

Veamos los diferentes modos que disponemos. El principal de ellos es el modo automático, el más recomendado. Aquí, Flight Attendant descifra cada acción y manda órdenes a la horquilla y al amortiguador para que reaccionen inmediatamente escogiendo de forma automática e independiente si abre, bloquea u opta por el modo intermedio. El modo automático se identifica con el color verde.

El modo manual. Realmente no hay ninguna necesidad de usar este modo teniendo un sistema como Flight Attendant, pero al menos se ofrece la posibilidad de prescindir del modo automático para gestionar manualmente las suspensiones. Se identifica con el color rojo.

Modo Override. Es muy útil puesto que, a través del mando izquierdo, podemos elegir que Flight Attendant vaya directamente a una de las posiciones que deseemos. Normalmente será o totalmente bloqueado o abierto. Además, podemos escoger si regresar al modo automático pulsando otra vez o bien si pasado un tiempo lo hace automáticamente. Este modo se identifica en color naranja.

Sistema inteligente
Flight Attendant es mucho más que un selector automático de la suspensión, es un sistema inteligente. El nivel de personalización es superior y, en un primer nivel encontramos el ajuste Bias. Es una forma de afinar el comportamiento del modo automático, escogiendo en dos niveles, si queremos que la suspensión tienda hacia el bloqueo o hacia la posición abierta. Una forma de adaptarse con más precisión a nuestro estilo de conducción y al tipo de terreno que vamos a afrontar. Este modo se identifica por el color morado.

Pero el verdadero potencial de Flight Attendant lo representa el modo Adaptative Ride Dynamics. Se trata de una nueva herramienta que permite al algoritmo aprender cómo montas para personalizar continuamente la suspensión. Gracias a la vinculación con el potenciómetro, recopila datos de sesiones anteriores para calcular con precisión las zonas de intensidad del ciclista. Actualiza constantemente los picos máximos de potencia cada 8 sesiones y el algoritmo adapta las suspensiones a estas cifras, lo que quiere decir, efectivamente, que se adapta a tu estado de forma.

Así, según las zonas de intensidad divide el ajuste de la suspensión en cuatro niveles, desde la zona de intensidad baja hasta la zona sprint, yendo de un modo más bien abierto cuando estemos pedaleando suave o recuperando, hacia el bloqueo cuando apliquemos máxima potencia sobre las bielas. Es por ello que este modo sólo es posible con la vinculación a un potenciómetro y no es compatible con bicicletas eléctricas.

Desde una nueva aplicación móvil de SRAM se puede configurar todo el sistema AXS, incluyendo también Flight Attendant. Personalizar los mandos, configurar los modos, modificar las zonas de intensidad del modo Adaptative Ride Dynamics o actualizar el firmware, son solo algunas de las posibilidades de esta app.

Esta versión se ha desarrollado para el rendimiento en Cross Country y, por tanto, está muy vinculado a la nueva generación de suspensiones RockShox SID. De momento, Flight Attendant estará presente en las horquillas SID Ultimate y SID SL Ultimate, para 120, 110 o 100 mm de recorrido, así como en el amortiguador SIDLuxe Ultimate.

Funciona con baterías axs convencionales y su duración estimada es de 20 a 30 horas en la horquilla y de 30 a 40 horas en el amortiguador.

La presencia del sistema Flight Attendant supone un incremento de unos 220 gramos de peso respecto a un set de suspensiones SID convencionales.

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